Los Pumas 7’s volvieron a escribir una página dorada en el rugby argentino: vencieron a Francia 12-7 y se consagraron campeones del mítico Seven de Hong Kong, quinta etapa del Circuito Mundial 2024/25. En una actuación impecable, el equipo dirigido por Santiago Gómez Cora ganó todos los partidos del torneo y alzó la copa con autoridad y carácter.
Con este triunfo, el seleccionado argentino de rugby seven suma su cuarto título en la temporada y ratifica su gran momento internacional, liderando la tabla general con actuaciones que deslumbran por potencia, táctica y talento individual.
La campaña de Los Pumas 7’s fue de alto vuelo desde el inicio. En la fase de grupos pasaron con puntaje ideal:
35-7 a Fiji
52-5 a Estados Unidos, la victoria más abultada en la historia ante Las Águilas
35-7 a Irlanda
Ya en cuartos de final, se cruzaron nuevamente con Irlanda y volvieron a imponerse, esta vez por 22-14, en un duelo más ajustado pero controlado. En semifinales desplegaron todo su poder ofensivo y vencieron con claridad a Australia por 31-7, dejando en claro que estaban listos para hacer historia en la gran final.
En la definición ante Francia, Los Pumas 7’s mostraron temple y convicción. En el primer tiempo tomaron la iniciativa, pero el árbitro Ben Connor anuló un try a Joaquín Pellandini. La defensa argentina se mantuvo firme y frustró los intentos franceses, incluyendo un tackle salvador de Marcos Moneta que evitó una caída clave antes del descanso.
Ya en el complemento, el dominio albiceleste se tradujo en puntos. Primero fue Santiago Álvarez, que arremetió con potencia para marcar el primer try. Luego, tras un scrum en mitad de cancha, apareció la magia de Marcos Moneta, quien eludió a toda la defensa gala y apoyó debajo de los palos. Pellandini convirtió y puso el marcador 12-0.
El título en Hong Kong confirma el gran trabajo de un equipo que ya no es sorpresa, sino realidad. Con una base consolidada, jugadores explosivos y un cuerpo técnico que supo potenciar el grupo, Los Pumas 7's se ilusionan con seguir haciendo historia. El Seven de Hong Kong era una cuenta pendiente para la Argentina. Hoy, esa deuda quedó saldada con gloria