
Las Leonas escribieron una de las páginas más doradas de su historia al proclamarse campeonas de la Copa del Mundo 2026 tras vencer por 3-1 en los shoot-outs (penales australianos) al anfitrión Países Bajos, luego de un épico 1-1 en los 60 minutos regulares.

El conjunto dirigido por Fernando Ferrara aguantó los momentos de mayor presión, logró la igualdad de la mano de Majo Granatto a seis minutos del final y no perdonó en la definición por penales para silenciar a las más de 10.000 personas presentes en el Wagener Stadium.
Con esta consagración memorable en la casa de su clásico rival, Las Leonas sumaron la tercera estrella de su historia a los títulos mundiales obtenidos en Perth 2002 y Rosario 2010.
En los quince minutos finales, la Selección Argentina quemó las naves en busca del gol del empate. Con Majo Granatto encabezando la presión alta en el círculo rival, el trámite se volvió dramático ante un conjunto neerlandés replegado que buscaba definirlo de contra.
A los seis minutos, la selección local tuvo la oportunidad de estirar la ventaja tras un córner corto generado por una falta en el pie de Agostina Alonso, pero la ejecución salió desviada y mantuvo con vida al equipo de Fernando Ferrara.
La insistencia nacional no mermó y tuvo su premio en el tramo decisivo. A los ocho minutos, una gran incursión frontal de Victoria Granatto provocó el quinto y sexto córner corto a favor; aunque Agustina Gorzelany no logró capitalizar los remates.

Las Leonas salieron a jugar la gran final del Mundial con la concentración al máximo ante más de 10.000 personas en el Wagener Stadium. No obstante, al término del primer cuarto, todo terminó 0-0
En los primeros minutos, el equipo argentino logró asentarse bien en la cancha, priorizando el orden defensivo para soltar en velocidad a Zoe Díaz y Julieta Jankunas en ataque. La posesión de la bocha fue repartida y el juego transcurrió en absoluta paridad.
Con el correr del reloj y bajo una fina lluvia, Países Bajos empezó a adueñarse del desarrollo del partido y a merodear el círculo albiceleste. Ante el empuje de las locales, la Selección Argentina sostuvo la prolijidad en el fondo y cerró todos los caminos.

